02 junio 2008

Yves Saint Laurent, a los 71 años de edad, ha muerto; Un Gigante de la Alta Costura durante 45 años - Yves Saint Laurent, 71, Is Dead; A Giant of Cout

FOTO: Luc Novovitch/Reuters
Yves Saint Laurent al final de su presentación de otoño en París, 1987.
-----------------------------
Fuente:
Enkidu Magazine
------------------------------

NYTimes, Anne-Marie Shiro, 01/06/2008 (Traducción al castellano Agustin Villalpando / Enkidu Magazine): Yves Saint Laurent, quien estalló [exploded] en el escenario de la moda en 1958 como el joven-maravilla, sucesor de Christian Dior y resistió como uno de los modistos más reconocidos e influyentes de la segunda mitad del siglo XX, murió este domingo en su departamento en París. Tenía 71 años de edad.

Su muerte fue confirmada por Dominique Deroche, vocera en la Fundación Pierre Bergé-Yves Saint Laurent [Pierre Bergé-Yves Saint Laurent Foundation].

Durante una carrera que abarcó de 1957 a 2002, él fue responsable, en gran medida, por el cambio en la forma en que las mujeres modernas se visten, colocándolas en pantalones tanto para el día como para la noche, en chaquetas verdes [peacoats] y safari, en "le smoking" (como los franceses llaman a la chaqueta de etiqueta de hombre) y en grabados de leopardo, abrigos de trinchera y, durante un tiempo en los 1970's, ropa inspirada en los campesinos fabricada en telas exquisitas.

Con frecuencia, Saint Laurent buscó inspiración en las calles, trayendo el estilo beatnik parisino a las pasarelas de la moda y adaptando las chaquetas de los marineros que encontró en las tiendas del Ejército y la Naval en Nueva York para convertirlas en sacos que encontraron su camino al guardarropa de moda femenina por todo el mundo. Su glamorosa ropa de noche con frecuencia estaba adornada con aplicaciones y con trabajo de cuentas inspirada en artistas como Picasso, Miró y Matisse. Sobre todo, él fue un maestro colorista, capaz de mezclar el verde con el azul, el rosa y el amarillo en un conjunto que lograse un efecto que fuese artístico y nunca rebuscado.

Entre las mujeres elegantes que vistieron sus creaciones están Catherine Deneuve, Paloma Picasso, Nan Kempner, Lauren Bacall, Marella Agnelli y Marie-Hélène de Rothschild.

Saint Laurent logró fama muncial en 1958, a la edad de 21 años, cuando mostró su colección Trapeze, su primera para Christian Dior luego de la muerte del maestro.. Per a diferencia de muchas otras sensaciones repentinas, Saint Laurent logró permanecer en la cima de su profesión mientras la moda cambiaba de un énfasis en lo formal, alta costura hecha para el cliente, a ropa deportiva casual.

Durante muchos años después de que abrió su propia casa de diseño de alta costura, en 1962, sus colecciones fueron anticipadas con avidez por los entusiastas de la modo, quienes consideraban que él tenía la última palabra en el estilo de la temporada. Su influencia estuvo en la cumbre durante los 1960's y 70's, cuando todavía era normal que los modistos cambiaran siluetas y el bajo del vestido de manera drástica cada seis meses.

Entre sus mayores éxitos estuvieron su colección Mondrian, en 1965, basada en las pinturas del artista neerlandés y la colección "rich peasant" [campesino rico], de 1976, que provocó tanto interés que el show de París fue vuelto a montar en Nueva York para sus admiradores estadounidenses. "La ropa incorporó todos mis sueños," dijo después del show, "todas mis heroínas en las novelas, las óperas, las pinturas. Fue mi corazón — todo lo que amo es lo que di a esta colección" [“all my heroines in the novels, the operas, the paintings. It was my heart — everything I love that I gave to this collection”].

Originalmente un disidente y generador de controversias — en 1968 sugirió que las mujeres vistieran pantalones como uniforme de todos los días, esto fue considerado revolucionario— Saint Laurent se desarrolló hasta volverse un diseñador más conservador, quien creía en la evolución más que en la revolución. Con frecuencia dijo que todo lo que una mujer necesitaba para estar a la moda era un par de pantalones, un suéter y una gabardina.

"Mi trabajo pequeño como modisto," dijo una vez, "es hacer ropa que refleje nuestros tiempos. Estoy convencido de que las mujeres desean vestir pantalones."



Una Retrospectiva Rara

Para 1983, cuando tenía 74 años de edad, su trabajo fue reconocido por académicos de la moda como tan fundamentalmente importante para la ropa de mujeres que una retrospectiva de sus diseños fue montada en el Instituto de Diseño [Costume Institute] en el Museo Metropolitano de Arte [Metropolitan Museum of Art, ], la primera vez que el museo había honrado a un diseñador vivo. Diana Vreeland, la editora legendaria de revistas y decana del Instituto de Diseño, quien planeó la exhibición, le llamó "un genio vivo" y “the Pied Piper of fashion.”

"Lo que quiera que haga," dijo ella, "las mujeres de todas las edades, del mundo entero, le siguen." Esa exhibición fue seguida por retrospectivas en París, Beijing, Moscú, San Petersburgo, Tokio y Sydney.

Pero la exhibición de Nueva York podría considerase el punto cumbre de la carrera de Saint Laurent, pues luego de que se asentara en un modo clásico de reinterpretación de sus éxitos primeros. El jóven maravilla se volvió el estadista anciano [elder statesman]. El dijo en una entrevista, en 1983: "El guardarropa de una mujer no debería cambiar cada seis meses. Tu deberías poder utilizar piezas que ya tienes y agregarles. Pues son como clásicos intemporales."

Con todo, debido a que tantos de sus diseños primeros se colaron al dominio público de la moda (y en las colecciones de otros muchos diseñadores), él logró retener su posición estelar en el mundo de la moda hasta su retiro, en 2002.

Yves Henri Donat Mathieu-Saint-Laurent vino de Oran, Argelia, donde nació el 1° de agosto de 1936, hijo de Charles y de Lucienne Andrée Mathieu-Saint-Laurent. Su padre fue abogado y corredor de seguros, su madre una mujer de un estilo personal grande. El creció en una villa en el Mar Mediterráneo con sus dos hermanas menores, Michelle y Brigitte.

Su madre y hermanas, todos de París, le sobreviven.

Se dice que el joven Yves era un niño tranquilo y reservado (y como adulto también fue descrito frecuentemente como tranquilo y reservado), quien evitaba todos los deportes, excepto de la natación, y desarrolló un amor por la moda y el teatro a temprana edad. Luego de ver una obra de Molière, cuando tenía 11 años de edad, recreó la obra en miniatura, pegando el vestuario. Como adolescente, diseñó para su madre, quien les sobrehilaba con una costurera local. (Su madre se volvió su fan más grande, sentándose al frente en todos sus shows y vistiendo sólo sus diseños.)

Aunque sus padres querían que él estudiase leyes, Saint Laurent —larguilucho y con cabello castaño, ojos azules enmarcados por lentes— fue a París cuando tenía 17 años de edad para tratar su suerte en el teatro y en el diseño de modas. El estudió diseño brevemente en la Chambre Syndicale de la Couture, dejándola porque dijo que se aburría. Muy poco tiempo después, el ganó su primer premio en una competencia de diseño del International Wool Secretariat por su bosquejo de un vestido de cocktail. Esto le llevó a entrevistarse con Christian Dior, quien notó una rara semejanza entre el vestido de cocktail de Saint Laurent y uno en el que él mismo estaba trabajando. Al reconocer el talento del joven diseñador, Dior lo contrató al momento como su asistente.

El Protégé de Dior

Durante tres años, Saint Laurent trabajó muy de cerca con Dior, a quien llamába "mi delfín" y "mi brazo derecho". Luego de la repentina muerte de Dior en 1957, que impactó al mundo de la moda, la Casa Dior, nombró a Saint Laurent su diseñador principal. A la edad de 21 años, se encontró encabezando un imperio de la moda con valor de $20 millones al año, sucediendo a una leyenda, el hombre que había cambiado radicalmente la forma en que las mujeres se vestían en 1947 con el New Look con talle de avispa.

La primera colección de Saint Laurent en su nueva posición, mostrada el 30 de enero de 1958, estaba basada en el trapecio, una silueta juvenil que empezaba con espaldas angostas y un talle elevado, seguido de una suave caída de campana hasta un bajo amplio. La colección fue recibida con gran entusiasmo y el nombre de Saint Laurent estaba en camino a llegar a ser un nombre reconocido por Europa y Estados Unidos.

El recibió el crédito por muchos de rejuvenecer la moda francesa y asegurar la posición prominente de su país en el mundo de la alta costura. Los voceadores gritaban su triunfo por las calles de París mientras que él saludaba a las multitudes bajo el balcón de la Casa Dior en la Avenida Montaigne. El delfín era coronado rey.

Su última colección para Dior, en julio de 1960, se basó en un look "chic beatnik" de cuellos de tortuga y chaquetas de cuero negro. Fue recibida con menos entusiasmo, aunque eventualmente el estilo se volvió el uniforme del avant-garde.

En septiembre de ese año, Saint Laurent fue llamado a realizar el servicio militar obligatorio por 27 meses durante la guerra que Francia estaba librando en Argelia. Con anterioridad él había recibido aplazamientos debido a que 2,000 trabajos dependían de su talento.

Alrededor de tres semanas después de su reclutamiento, él fue hospitalizado por un colapso nervioso. En octubre de 1960, la Casa Dior le dio su trabajo a Marc Bohan, su anterior asistente. En noviembre, Saint Laurent fue liberado del ejército y entró a una clínica privada cerca de París. En años posteriores, sufrió depresión y dependencia al alcohol y las drogas, una dependencia que él atribuyó a las drogas que se le dieron en un hospital psiquiátrico militar. Pero él casi se recuperó a tiempo para tomar el camino ritual a las pasarelas, aunque de manera vacilante, al final de sus shows.

En enero de 1961, la colección de Marc Bohan para Dior fue un éxito enorme. Saint Laurent demandó a Dior exigiendo indemnización por despido y daños luego de que la casa se negase a reinstalarlo en su puesto después de ser liberado del ejército. La corte le otorgó 680,000 francos, lo que equivalía entonces a unos $140 mil dólares de Estados Unidos.

En septiembre de 1961, Saint Laurent anunció planes para abrir su propia casa de alta costura, en sociedad con su amante, Pierre Bergé. Bergé continuó siendo su socio en los negocios de por vida y fue responsable del éxito financiero de la empresa, aunque se separaron como pareja a principios de los 1980's. La casa naciente fue apoyada por J. Mack Robinson, un hombre de negocios de Atlanta, quien dijo más tarde que su confianza estaba basada en el entusiasmo que Saint Laurent había creado cuando reemplazó a Dior.

Su Propia Colección

La primer colección Yves Saint Laurent fue mostrada el 19 de enero de 1962. Marcó el inicio de una historia de éxitos que, eventualmente, le llevó a una línea prêt-à-porter que vendía en las boutiques Rive Gauche, del propio diseñador, en todo el mundo; cientos de licencias para bufandas, joyas, abrigos de pieles, zapatos, ropa de hombre, cosméticos y perfumes, e incluso cigarros; hasta diseños de set y de vestuario para ballet, teatro y películas (más notablemente para Catherine Deneuve en "Belle de Jour" en 1967); hasta formar parte del listado de la bolsa de valores de París, y ser el receptor de premios, incluyendo la Legión de Honor francesa en 1985.

La Casa Saint Laurent tuvo varios dueños durante los años, incluyendo Lanvin-Charles del Ritz and Squibb-Beach Nut. En 1993, en una transacción por $636 millones, se volvió parte del conglomerado farmacéutico estatal francés Elf Sanofi, pero 43 por ciento del grupo de moda se mantuvo en manos de Bergé y Saint Laurent. En el año 2000, el Grupo Gucci compró las divisiones prêt-à-porter y de fragancias de la compañía, mientras que Bergé y Saint Laurent conservaron el negocio de alta costura hasta el retiro del diseñador. Bajo Gucci, para el disgusto hecho público de Saint Laurent, la línea prêt-à-porter YSL fue diseñada por la estrella de la moda estadounidense, Tom Ford.

"El pobre hombre hace lo que puede" [“The poor guy does what he can”], dijo Saint Laurent de su sucesor.

Ford, quien de manera simultánea diseñaba las colecciones Gucci e Yves Saint Laurent con una estética abiertamente picante y sexualizada durante esos años, dejó la compañía en 2003; las colecciones Yves Saint Laurent han sido diseñadas desde entonces por uno de los asistentes anteriores de Ford, Stefano Pilati.

En enero de 2002, en conferencia de prensa, Saint Laurent anunció su retiro en París en su casa de modas en el número 5 de la Avenida Marceau, donde muchos editores de la moda y amigos de la casa, con lágrimas en los ojos, consideraron la posibilidad de que Saint Laurent hubiese sentido presión para renunciar. El y Bergé negaron esto y una semana después anunciaron planes para convertir la casa en un museo, que ha mostrado las exhibiciones de los sacos de etiqueta y la ropa que Saint Laurent diseñó para Kempner.

Las Guerras de 'Opio'

Por supuesto que el diseñador logró, en numerosas ocasiones, crear controversia durante su carrera con, por sobre todo, sus fragancias. En 1971, apareció desnudo en un anuncio para su colonia de hombre YSL. Luego, en 1977, nombró a uno de sus perfumes de mujer con el nombre Opium (Opio), lo que llevó a cargos de que él estaba haciendo glamoroso el uso de la droga y trivializando las Guerras del Opio en China, del siglo XIX. Su eslógan fue: “Opium, for those who are addicted to Yves Saint Laurent” ["Opio, para aquellos que son adictos a Yves Saint Laurent"]. En 1992, sus planes de llamar a otro de sus perfumes "Champagne" provocó una demanda legal por parte de los vitivinicultores franceses (la compañía Saint Laurent perdió la querella).

En otra batalla legal, Saint Laurent ganó una demanda, en 1994, en las cortes francesas contra Ralph Lauren, a quien acusó de copiar el diseño de su vestido de esmoquin (un estilo que Saint Laurent reinterpretó muchas veces durante los años).

En 1992, una celebración en la Opera de la Bastilla, en París, con el aniversario XXX de la Casa Saint Laurent, reunió a 2,750 admiradores que aplaudieron el look de las 100 modelos en escena con ropas de las últimas tres décadas. Al escribir sobre el evento en el New York Times, Bernadine Morris apuntó: "Lo que era maravilloso sobre la ropa, además de su belleza impresionante, fue que nada se veía anticuado."

Como era apropiado para su éxito, Saint Laurent vivió de forma elegante. Todas sus casas —incluyendo las famosas en Deauville, Francia y en Marrakech, Marruecos— que él compartió con una sucesión de bulldogs franceses, siempre nombrados Moujik, fueron decorados suntuosamente y llenos con antigüedades y obras de arte de sus artistas favoritos, incluyendo Picasso, Cocteau, Braque y Christian Bérard. Con frecuencia él dijo que Bérard era una de las más grandes influencias en sus diseños, en particular su uso del color.

"Cada hombre necesita fantasmas estéticos a fin de existir" [“Every man needs aesthetic phantoms in order to exist”], dijo Saint Laurent al anuncio de su retiro. "He conocido el temor y el terror de la soledad. He conocido a esos amigos en la prosperidad a quienes llamamos tranquilizantes y amigos. He conocido la prisión de la depresión y la reclusión del hospital. Pero un día, fui capaz de superar todo eso, deslumbrado pero sobrio" [“I have known fear and the terrors of solitude. I have known those fair-weather friends we call tranquilizers and drugs. I have known the prison of depression and the confinement of hospital. But one day, I was able to come through all of that, dazzled yet sober”].

Publicado: June 2, 2008

Vínculos de interés:

* Yves Saint Laurent (tienda):
http://www.ysl.com/

* Fundación Pierre Bergé Yves Saint Lauren
http://www.fondation-pb-ysl.net/


* Museo de Bellas Artes de Montreal, Canadá:
http://www.mbam.qc.ca/fr/index_flash.html
(donde se exhibe "LOVE" sobre 40 años de diseños de Saint Lauren -del 29 de mayo al 28 de septiembre de 2008)
http://www.mbam.qc.ca/micro_sites/ysl/index.html


------------------------------------------------

Yves Saint Laurent, 71, Is Dead; A Giant of Couture for 45 Years

The New York Times

French designer Yves Saint Laurent, center, surrounded by some of his models acknowledges applause from the audience following the presentation of the Spring collection in Paris in 1984
----------------------

By ANNE-MARIE SCHIRO
Published: June 2, 2008

Yves Saint Laurent, who exploded on the fashion scene in 1958 as the boy-wonder successor to Christian Dior and endured as one of the best-known and most influential couturiers of the second half of the 20th century, died on Sunday at his apartment in Paris. He was 71.

His death was confirmed by Dominique Deroche, a spokeswoman for the Pierre Bergé-Yves Saint Laurent Foundation.

During a career that ran from 1957 to 2002 he was largely responsible for changing the way modern women dress, putting them into pants both day and night, into peacoats and safari jackets, into “le smoking” (as the French call a man’s tuxedo jacket), and into leopard prints, trench coats and, for a time in the 1970s, peasant-inspired clothing in rich fabrics.

Mr. Saint Laurent often sought inspiration on the streets, bringing the Parisian beatnik style to couture runways and adapting the sailors’ peacoats he found in Army-Navy stores in New York into jackets that found their way into fashionable women’s wardrobes around the world. His glamorous evening clothes were often adorned with appliqués and beadwork inspired by artists like Picasso, Miró and Matisse. Above all, he was a master colorist, able to mix green, blue, rose and yellow in one outfit to achieve an effect that was artistic and never garish.

Among the women of style who wore his clothes were Catherine Deneuve, Paloma Picasso, Nan Kempner, Lauren Bacall, Marella Agnelli and Marie-Hélène de Rothschild.

Mr. Saint Laurent achieved instant fame in 1958 at the age of 21 when he showed his Trapeze collection, his first for Christian Dior following the master’s death. But unlike many overnight sensations, Mr. Saint Laurent managed to remain at the top of his profession as fashion changed from an emphasis on formal, custom-made haute couture to casual sportswear.

For many years after he opened his own couture house, in 1962, his collections were eagerly anticipated by fashion enthusiasts, who considered his the final word on that season’s style. His influence was at its height during the 1960s and ’70s, when it was still normal for couturiers to change silhouettes and hemlines drastically every six months.

Among his greatest successes were his Mondrian collection in 1965, based on the Dutch artist’s gridlike paintings, and the “rich peasant” collection of 1976, which stirred so much interest that the Paris show was restaged in New York for his American admirers. “The clothes incorporated all my dreams,” he said after the show, “all my heroines in the novels, the operas, the paintings. It was my heart — everything I love that I gave to this collection.”

Originally a maverick and a generator of controversy — in 1968, his suggestion that women wear pants as an everyday uniform was considered revolutionary — Mr. Saint Laurent developed into a more conservative designer, a believer in evolution rather than revolution. He often said that all a woman needed to be fashionable was a pair of pants, a sweater and a raincoat.

“My small job as a couturier,” he once said, “is to make clothes that reflect our times. I’m convinced women want to wear pants.”

A Rare Retrospective

By 1983, when he was 47, his work was recognized by fashion scholars as so fundamentally important to women’s dress that a retrospective of his designs was held at the Costume Institute of the Metropolitan Museum of Art, the first time the museum had honored a living designer. Diana Vreeland, the legendary magazine editor and the doyenne of the Costume Institute, who masterminded the exhibition, called him “a living genius” and “the Pied Piper of fashion.”

“Whatever he does,” she said, “women of all ages, from all over the world, follow.” That exhibition was followed by retrospectives in Paris, Beijing, Moscow, St. Petersburg, Tokyo and Sydney, Australia.

But the New York exhibition could be considered the peak of Mr. Saint Laurent’s career, for after that he settled into a classical mode of reinterpreting his earlier successes. The boy wonder had turned into the elder statesman. He said in an interview in 1983: “A woman’s wardrobe shouldn’t change every six months. You should be able to use the pieces you already own and add to them. Because they are like timeless classics.”

Yet because so many of his early designs seeped into the public domain of fashion (and into many other designers’ collections), he managed to retain his stellar position in the world of fashion through his retirement in 2002.

Yves Henri Donat Mathieu-Saint-Laurent came a long way from Oran, Algeria, where he was born on Aug. 1, 1936, to Charles and Lucienne Andrée Mathieu-Saint-Laurent. His father was a lawyer and insurance broker, his mother a woman of great personal style. He grew up in a villa by the Mediterranean with his two younger sisters, Michelle and Brigitte.

His mother and sisters, all of Paris, survive him

More--->
Audio Slide Show

Photographs

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Trans_Bitácora - Diario de Información Digital Movimiento ITLGBQNBA+, no se hace responsable de los comentarios vertidos en el mismo