martes, 6 de junio de 2006

8 DE JUNIO. ACCIÓN INTERNACIONAL CONTRA LA TRANSFOBIA

Gisberta Salce Junior, inmigrante brasileña, transexual, seropositiva, toxicómana, prostituta y sin techo, fue encontrada muerta el 22 de Febrero en el fondo de un pozo lleno de agua con diez metros de profundidad, en un edificio abandonado en Oporto. Un grupo de 14 adolescentes, con edades entre los 10 y los 16 años, confesaron el crimen. Los jóvenes vivían en una institución de menores financiada por el sistema de protección de menores estatal pero perteneciente a la Iglesia católica.

Basándose en esta confesión poco a poco fueron conociéndose detalles del terrible acto. La víctima se encontraba en un estado de salud muy debilitado, y era frecuentemente perseguida por estos jóvenes, siendo objeto de sus insultos y agresiones. El 19 Febrero, el grupo penetró en el edifico abandonado donde dormía Gisberta, la ataron, amordazaron y agredieron con extrema violencia, dándole patadas y golpeándola con palos y piedras. El grupo confeso igualmente haber introducido palos en el ano de Gisberta, que presentaba grandes heridas en esa parte del cuerpo, antes de abandonaría en el local. El cuerpo presentaba también marcas de quemaduras con cigarrillos. El 20 y 21 de Febrero volvieron al local continuando con las agresiones hasta que en la madrugada del 21 al 22 de Febrero, lanzaron finalmente el cuerpo de Gisberta a un pozo, intentando ocultar el crimen. Todo parece indicar que Gisberta todavía estaba viva en el momento en que fue arrojada al pozo y que murió ahogada.

A PROPOSITO DE LAS REACCIONES Y DE LA GENERALIZACIÓN DE LA TRANSFOBIA.

El caso tuvo una amplia difusión en los medios de comunicación portugueses los días 23 y 24 de Febrero, eso sí, con una información parcial y tendenciosa. Mientras muchos medios hablaban del asesinato de “un travestí”, una buena parte se refería solamente a la condición de “sin techo, prostituta, toxicómana” de Gisberta, nombrada mayoritariamente por la prensa como “Gisberto”, su nombre legal. En consonancia con esta omisión,, desde el primer momento, incluso antes de que fueran conocidos detalles concretos sobre el crimen o sobre la propia identidad y personalidad de la victima, numerosos periódicos publicaron artículos de comentaristas conocidos por su oposición a los derechos LGBT en Portugal,, advirtiendo que el caso no debería ser considerado como un “crimen de odio” y que no era legítimo considerar la transexualidad de Gisberta como uno de los motivos de su asesinato. El argumento utilizado en ese sentido fue siempre la minoría de edad de la mayoría de los agresores. Mientras tanto, fueron y siguen siendo ignorados por los media los comunicados enviados por las asociaciones LGTB portuguesas, en especial los posicionamientos de las Panteras Rosas y de la asociación trans Asociação para o Estudo e Defesa do Direito à Identidade de Género , que clarificaban la transexualidad e identidad de la víctima y exigían medidas legales y sociales de lucha contra las discriminaciones y de protección contra los crímenes de odio en función de la identidad de género, orientación sexual, condición social, enfermedad u origen nacional.

Evitando hablar de “crimen de odio” con el argumento de la edad de los agresores y con excepción de pocos políticos a nivel individual, ningún partido político portugués se posicionó sobre el crimen o lo condenó públicamente. Del gobierno, la única reacción vino del Ministro responsable de las instituciones de menores, que se limitó a declararse profundamente afectado por lo sucedido sin tan siquiera ordenar una investigación de la institución que acogía a los agresores. Estos, con excepción de un joven de 16 años que ya puede ser responsabilizado criminalmente y se encuentra en prisión preventiva, fueron reintegrados a la institución y se encuentran en régimen de semilibertad. No se ha tomado ninguna otra medida contra los agresores. Este crimen tuvo una cobertura engañosa por la prensa portuguesa, el poder judicial lo minimizó y el político lo ignoró. El engaño incluye el intento de deshumanización de Gisberta. En los periódicos no se publicó ninguna fotografía de la víctima. Los media y los comentaristas concentraron el shock por el crimen en la edad de los agresores y no en el resultado de la muerte de una ciudadana. Han reproducido insinuaciones del cura responsable de la institución de menores, que llegó a afirmar públicamente que uno de los chicos de la institución estaba siendo molestado por un pedófilo, lo que, al parecer, sería una circunstancia atenuante. Estas declaraciones no provocaron ninguna reacción pública de indignación.

A diferencia de lo que es habitual, los datos revelados el día 24 sobre los abusos sexuales sufridos por la víctima, y también sobre la posibilidad de que estuviera viva cuando fue lanzada al poso, sólo fueron publicados por un periódico de Oporto. Cuatro días después de la denuncia del crimen el silencio de los medios sobre el asesinato era ya absoluto. En Portugal se está haciendo todo lo posible para olvidar este horrible crimen. No se prevén consecuencias para nadie, ni acciones judiciales ni cambios legales de ningún tipo.

La acumulación de exclusiones sociales y degradación de Gisberta Salce Júnior expone claramente la marginalización de las personas transexuales en Portugal. Este caso es una clara demostración del alto nivel de transfobia de la sociedad portuguesa. Cualquier debate público sobre el caso está siendo silenciado.

LA LLAMADA DE APOYO

El asesinato de Gisberta nos trae a la memoria hechos similares ocurridos en España: el apaleamiento y torturas a la que fue sometida Irune por policías municipales de Santander en noviembre del 90; el asesinato en Barcelona de Sonia por un grupo de skinheads; el asesinato de Joanna y el intento de asesinato de Carmen en Madrid en octubre del 92; el rapto y violación de una transexual en Barcelona en marzo de 1993 por un grupo de adolescentes; las vejaciones a las que fue sometida una transexual por un Inspector jefe de Policía en Madrid en abril de 1993; el apuñalamiento de un transexual en Madrid en julio del 96; el apaleamiento de dos transexuales en Madrid en diciembre del 97 o las agresiones a transexuales trabajadoras del sexo en Madrid a lo largo de 2002.

Por eso, frente a un terrible asesinato que cada vez mas se configura como un crimen de odio, frente a la omisión tendenciosa de la componente sexual y

transfóbica del mismo, frente a la desorientación de la mayoría de las asociaciones LGBT portuguesas que han contribuido a la confusión y desinformación mediática al ser incapaces de informar debidamente sobre la verdadera identidad de la víctima ni sobre la diferencia entre homofobia y transfobia, frente a un claro intento mediático y político de desculpabilización del crimen, de omisión del componente “odio” en la muerte de una persona que acumulaba tantas exclusiones sociales, frente al intento de culpabilización de la víctima y de silenciamiento público de este caso:

LLAMAMOS AL APOYO A LOS COLECTIVOS Y ORGANISMOS DE LUCHA POR LOS DERECHOS HUMANOS EN TODO EL MUNDO

-Para que denuncien los más ampliamente posible los hechos ocurridos en Portugal.

-Para que hagan oír su protesta ante el gobierno, las entidades oficiales, partidos políticos y medios de comunicación social portugueses por la forma en que están tratando lo sucedido.
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Noticias relacionadas con Gisberta:

* Gisberta: El crimen queda, por tanto, impune y los agresores, en libertad.

5 comentarios:

  1. Horroroso. Bestial. ¿Y la justicia?

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  2. lo más terrible que he leido en mucho tiempo... de verdad no cave en mi cabeza un hecho de tales niveles de violencia.... me pregunto ¿dónde están los padres de esos, si es que se les puede llamar, "niños"?

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  3. En libertad, Mentecato, en libertad....

    Si buscas por el Blog encontrarás como ponerte en contacto con el Grupos Panteras Rosas de Portugal, para si así lo deseas mostrarles tu condolencia y para que veas todas las direcciones mail que hay para poder quejarte, y reabran el caso, no obstante en este mismo Blog también tienes la carta-modelo a seguir(la copias y la pegas en tu correo) a todas las direcciones que encontraras, ya que la carta la tienes en Español y en Portugués.

    Bienvenido Mentecato

    Recibe un fuerte abrazo

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  4. Lo mismo te repito Fernanda, ya que este caso de brutalidad y crimen de odio, nos ha consternado muchisimo en toda Portugal y en toda España.

    En libertad, Fernanda, en libertad....

    Si buscas por el Blog encontrarás como ponerte en contacto con el Grupos Panteras Rosas de Portugal, para si así lo deseas mostrarles tu condolencia y para que veas todas las direcciones mail que hay para poder quejarte, y reabran el caso, no obstante en este mismo Blog también tienes la carta-modelo a seguir(la copias y la pegas en tu correo) a todas las direcciones que encontraras, ya que la carta la tienes en Español y en Portugués.

    Bienvenida Fernanda

    Recibe un fuerte abrazo

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  5. Mentecato, Fernanda, podéis encontrar más información en este mismo Blog, copiando el enlace que os voy a copiar, y pegandolo nuevamente en vuestro navegador, ya que si lo pongo por aquí se os abre el enlace en la misma ventana

    http://transbitacora.blogspot.com/2006/05/gisberta-el-crimen-queda-por-tanto.html

    Recibid un fuerte abrazo

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